Monumento a A. Kmeť, Centro histórico de la ciudad, Banská Štiavnica

Andrej Kmeť nació como hijo de un herrero de pueblo y era el menor de ocho hermanos. A los seis años empezó a asistir a la escuela de Žarnovická Huta, lo que le permitió continuar sus estudios en el instituto de Banská Štiavnica. Allí ya se manifestó su pasión de toda la vida por la botánica. En la escuela enseñaban destacados miembros de la orden escolapia y las clases se impartían en alemán. Tras completar el sexto curso, pasó al séptimo del llamado seminario menor de Trnava. Allí cursó también el octavo y después se trasladó a Esztergom para estudiar teología. Tras sus estudios fue capellán en Senohrad y más tarde párroco en Krnišov. Desde 1906 vivió jubilado en Martin. Aunque carecía de formación especializada en arqueología, fue uno de los primeros intelectuales eslovacos en estudiarla de forma sistemática. Sus contemporáneos lo llamaban el Schliemann eslovaco. En sus excavaciones en Beša desenterró y salvó un esqueleto de mamut. También se dedicó al folclore. Siendo estudiante publicó una colección de canciones populares navideñas; durante su ministerio sacerdotal recogió leyendas y cuentos populares, estudió costumbres y recopiló bordados y encajes, que dio a conocer en su país y en el extranjero. En 1873 organizó una muestra de bordados de Hont en la Exposición Universal de Viena. En 1891 presentó encajes eslovacos en la Exposición Jubilar Checo-Eslovaca y en 1895 en la Exposición Etnográfica Checo-Eslovaca de Praga. Con estos tesoros eslovacos participó en 1893 en la Exposición Universal de Trabajos de Mujeres en París. También estuvo presente en una exposición eslava celebrada en Estados Unidos en 1904. Colaboró en la organización de una exposición de encajes en Martin en 1887 y otra de artesanía popular en Hont en 1895. Por iniciativa suya, en 1910 se fundaron la sociedad anónima Lipa en Martin y la Cooperativa de Bordados en Skalica. En geología, mineralogía y paleontología colaboró con profesores de la Academia de Minería y Silvicultura de Banská Štiavnica. Descubrió varias especies nuevas de plantas, por lo que unas 40 plantas, sobre todo rosas y hongos, recibieron su nombre. Andrej Kmeť reunió un herbario de 72 000 ejemplares: 39 000 plantas superiores, entre ellas unas 6 000 rosas, y 33 000 plantas inferiores, entre ellas 25 000 mohos mucilaginosos. También reunió 1 733 muestras de semillas pertenecientes a 516 géneros. El herbario se conserva en el Museo Nacional Eslovaco. En 1892 propuso fundar una Sociedad Científica Eslovaca con sede en Martin y delegaciones en todas las ciudades eslovacas. Él mismo redactó sus estatutos, que fueron aprobados. Esta iniciativa marcó un hito histórico en el desarrollo de la ciencia nacional eslovaca. Dondequiera que trabajó, Kmeť combatió el alcoholismo y fundó un vivero escolar, una biblioteca parroquial, un círculo de lectura, una biblioteca agrícola técnica y económica y una asociación de fruticultores. Escribió folletos de divulgación y artículos no solo para revistas y periódicos eslovacos como Obzor, Katolícke noviny, Národné noviny, Orol, Národný hlásnik y Pútnik svätovojtešský, sino también para publicaciones en otras lenguas, como Österreichische botanische Zeitschrift, Uhorské noviny y Deutsche botanische Monatschrift.

Život mesta sa dodnes sústreďuje v jeho historickom jadre. Sem smerujú kroky každého návštevníka, lebo tu sú na malom priestore sústredené významné historické pamiatky a v priehľadoch z ulíc a námestí možno vidieť raz tú, raz inú architektonickú dominantu. V historickom centre mesta stoja domy niekdajších banských ťažiarov a bohatých mestských kupcov a remeselníkov. Niektoré si dodnes zachovali pôvodné gotické časti, najmä portály, ale väčšina bola prestavaná v 16. storočí v renesančnom slohu. Fasády týchto domov sa pýšili bohatou výzdobou. S hladkými plochami fasád kontrastujú masívne arkiere na členitých a neraz sochársky opracovaných konzolách. Honosnosť renesančných meštiackych domov zvyšovali bohato zdobené portály, neraz s rodinným erbom a heslom okolo neho. Banská Štiavnica je jedným z najkrajších a historicky najzaujímavejších miest na Slovensku. V decembri 1993 sa mestu Banská Štiavnica dostalo najvyššieho medzinárodného uznania, keď bolo historické jadro mesta spolu s technickými pamiatkami v okolí zapísané do Zoznamu svetového kultúrneho a prírodného dedičstva UNESCO.

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