El Bastión Rojo, también llamado Bastión Real, tiene tres plantas y planta semicircular. Debe su nombre al característico decorado rojo que imita sillares. Reforzaba la defensa de la Puerta Baja. Bajo la cornisa superior del muro exterior se conservan restos de los escudos de la ciudad y de Hungría; el alcalde Leonard Glatz mandó pintarlos en 1597.